5 remedios naturales para tratar uñas encarnadas

Las uñas encarnadas pueden ser causadas por un corte inapropiado así como por traumatismos. Tales situaciones pueden dejar un borde afilado que crece en dirección de los pliegues de la piel al punto de perforar la dermis produciendo dolor e incomodidad.

Si una uña encarnada no es tratada correctamente a tiempo, puede conducir rápidamente a problemas adicionales. Esto puede darse en caso de que la lesión sea infectada por hongos que penetrarán rápidamente en las capas más profundas de tejido.

1. Remojar el dedo del pie

Para aliviar el dolor, se recomienda remojar el pie en un recipiente de agua tibia, no demasiado caliente, mezclada con 1 o 2 cucharas de aceite de orégano. Este bálsamo es un gran aliado en este tipo de situaciones debido a sus poderosas propiedades antibacterianas y antiinflamatorias como se explica en Natursan. El tratamiento debe aplicarse durante 20 minutos. El propósito de este remedio es reducir la hinchazón de modo que la uña pueda crecer sin problemas.

2. Aceites esenciales

Se sabe que aceites esenciales como el del árbol del té, de limón y de oliva entre otros tienen importantes propiedades antibacterianas, antisépticas, analgésicas, anti-fúngicas y antivirales. Estas propiedades los convierten en recursos ideales para evitar y combatir cualquier infección además de aliviar la inflamación y la hinchazón en el área lesionada.

Adicionalmente, aceites como el del árbol del te puede penetrar en las capas más profundas de la piel restaurando los niveles normales de humectación y fortaleciendo los tejidos. Estos productos pueden ser aplicados directamente en el área afectada, la cual deberá ser envuelta con un vendaje para propiciar una mejor absorción de los bálsamos.

3. Recortar las uñas regularmente

En muchas ocasiones, la forma de los dedos influye en gran medida en la formación de uñas encarnadas. Existen casos en que de forma natural las placas crecen con cierta curvatura que propicia este tipo de situaciones. Por tal razón se recomienda recortar periódicamente las mismas para evitar que surjan bordes filosos que puedan penetrar la piel.

4. Usar zapatos y medias adecuados

El uso de zapatos apretados e inadecuados impide un correcto desarrollo de las uñas de los pies, dando lugar a malformaciones. Tales situaciones pueden ser fácilmente evitadas recurriendo a calzados más espaciosos y cómodos elaborados con un material que permita a los pies ventilarse adecuadamente.

En cuando a las medias, es recomendable utilizar aquellas que no posean tintes sintéticos. Los colorantes artificiales empleados en la fabricación de estos textiles pueden debilitar gradualmente el tejido ungueal y cutáneo. También existen compuestos de esta naturaleza que pueden causar alergias, situaciones que inclusive incrementan el riesgo de brote de un proceso infeccioso.

5. Proporcionar al organismo los nutrientes adecuados

En muchos de los casos, una uña encarnada con los subsecuentes procesos infecciosos suele ser resultado de una alimentación deficiente. Si el organismo no cuenta con los nutrientes adecuados no puede defenderse ante el ataque de parásitos como hongos y bacterias.

En tal caso se puede recurrir a tratamientos naturales de gran eficacia como ZetaClear. Este es un sistema completamente natural que combina un tratamiento tópico y una solución oral que proporcionan al organismo los recursos necesarios para reforzar naturalmente sus defensas. A su vez trabajan a nivel celular promoviendo el crecimiento de uñas brillantes y hermosas.